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Twitter sin filtro. Para reír…o para llorar

Algunos de los momentos más memorables de Twitter me los están proporcionando @camaleonical y @yoliaranda. Las descubrí gracias al gran Quim Monzó (@quimmonzo) y, ojo, crean adicción.
Hay dos hipotésis: que realmente son dos chonis de Leganés y que lo que tuitean es cierto, o bien que se trata de la invención de un genio del surrealismo, casi del nivel de un Buñuel o un Dalí.
Como muestra, la última aventura de estas heroinas modernas: Yoli pierde su Blackberry tras una noche de lujuria con un oriental vendedor de flores y no tiene un duro para reponerla así que Alex (Camaleonical) le propone “darle un palo” a su camella habitual. El método consiste en visitarla con una Coca-cola generosamente combinada con laxante. Acaban las tres en el coche de la madre de Alex y Yoli está tan nerviosa que se olvida de todo y también bebe del brebaje reservado a la camella. Total, que camella y Yoli se van “por las patas abajo” en el coche, con gran cabreo de Alex,  claro.
Otra mundial es cuando confunden Moby Dick con “otra parte más” de “Liberad a Willy”…
En fin, que es para reír (y mucho) a no ser que nos dé por pensar que una parte, no sé si grande, pequeña o mediana de la juventud es así. Entonces es para llorar. Y también mucho


Debate sobre el debate

Anoche TV3, la televisión autonómica catalana, ofreció un debate con los candidatos a alcalde de Barcelona. No tengo los datos de audiencia, pero considerando que le tocó competir con “Sálvame de luxe”…me temo que no fue precisamente lo más visto.

En cualquier caso, el evento provocó unos cuantos comentarios en Twitter que quiero repasar. El personal se quejó de que se estuviera produciendo el milagro de la ubicuidad que, ya se sabe, es privilegio divino. Es decir, que mientras los alcaldables se lanzaban puyas en directo y ante las cámaras, sus respectivos twitters (que aparecen siempre escritos en primera persona) echaran humo sin descanso. Luego se aclaró que se trata de cuentas “de los equipos de campaña” pero eso no ha apaciguado a demasiada gente. Conclusión: demasiado morro. Nos quieren vender proximidad del candidato y al final es chopped lleno de fécula.

La red del pajarito (y su prima Facebook) también registraron amargas quejas procedentes de Lleida y de Girona porque el debate de los barceloneses se emitía para todo el territorio catalán. Un periodista de la ciudad del Ter escribía “me interesa tanto como un debate sobre Vilnius” (capital de Lituania, por cierto).

En este país, que es pequeño, tenemos una cierta tendencia a la indignación a veces justificada, a veces no y a veces mediopensionista. Hombre, yo creo que el problema no es que endiñen el debate barcelonés para toda Cataluña; el problema es que no nos endiñen también el debate de Lleida, el de Girona  y el de Tarragona (por lo menos) porque, si me apetece, yo tengo derecho a saber por dónde van a ir los tiros en esas ciudades que no son moco de pavo. Ya puestos, Madrid es otro lugar que me interesa (ya ve usted…)

Si no, lo que impera es lo que pasa en mi escalera y lo que ocurre en la de al lado me importa dos pimientos. Mal negocio….

Por lo demás, creo que esto de los debates está muy sobrevalorado. ¿Qué queremos, políticos habilidosos en la esgrima verbal o políticos que gestionen, que imaginen soluciones y que las pongan en práctica? En los debates, mucho fuego de artificio y poca chicha. Si se quiere enterar uno de lo que piensa un candidato, ahí no lo encontrará.

Al final, el debate es un espectáculo y como tal a quien más le priva es al periodista. De ahí la afición por los “cara a cara” (donde esté una buena pelea que se quite lo demás) y de ahí también fórmulas netamente espectaculares como la de 59 segundos, con micrófonos que se esfuman si te posee la verborrea.

Y como espectáculo tampoco es nada del otro viernes. Voy a ver si encuentro los datos de audiencia y confirman o no mi teoría.

Yo, ni debate, ni Sálvame ni nada. Me fui a dormir. Eso sí que es viejo y poco original…


Me indigno, me indigno mucho, me indigno dos veces (o sin periodismo no hay periodismo)

De vez en cuando se montan en Twitter unos pollos de cierta consideración. El último lo lió Antón Losada, un caballero cuyo currículum nos indica que es profesor de Ciencia Política pero que sobre todo es conocido por ser tertuliano en varias mesas. Bueno, pues Losada la ha montado al grito (o a la etiqueta) de #sinpreguntasnohaycobertura.

Se trata, dicen, de denunciar las pretendidas ruedas de prensa, básicamente de políticos, en las que no se admiten preguntas. Como Twitter es un territorio muy poblado por periodistas, la iniciativa generó un notable nivel de discusión y ha derivado en un curioso manifiesto que se puede leer (y apoyar) aquí. 

El manifiesto tiene tela marinera y por encima de todo lo que queda claro es que el personal periodístico está indignado. Pero que muy indignado.

En fin, cada cual se puede indignar por lo que le dé la real gana, pero mi impresión es que llega un poco tarde el asunto. Como varios años. Y es que hay un blog creado a tal efecto con 4 añazos de antigüedad y su página de Facebook correspondiente.

En cualquier caso, que la clase política tiene poca educación, es cosa sabida. Que maltrata a los periodistas es más viejo que el hilo negro. Jordi Pujol era un especialista en torear a los que lo seguían horas y horas para librarse de ellos con un artístico “avui no toca” (hoy no toca) que debería haber patentado, visto el éxito de la muletilla.

Al final, el problema es semántico: se reduce a llamar rueda de prensa a lo que no lo es, a lo que no pasa de una simple declaración. A ver, muy bonito no es que sea, pero el político de turno tiene la opción de aceptar o no preguntas. A cambio, el periodista de turno tiene la opción de ponerlo a caldo.

Y ahí no se acaba ni el mundo…ni el periodismo. Lo digo porque en Twitter se leen cosas al respecto tremendas como “Nadie respetará al periodismo, si el periodismo no empieza por respetarse a sí mismo”. Oiga, no confundamos las cosas. El periodismo no se limita a las ruedas de prensa…y menos mal, porque en caso contrario sería un peñazo inaguantable.

Naturalmente que el periodista tiene que preguntar, pero ahí no finaliza su tarea. En mi modesta opinión, el oficio consiste en observar mucho y contarlo. Observar, investigar, remover y contarlo.

No deja de ser gracioso que en el manifiesto de marras se hable “del nefasto periodismo declarativo con el que quieren sustituir al periodismo de hechos”. Ay, ay, ay. El periodismo de rueda de prensa, con preguntas y todo, es precisamente el periodismo declarativo. Así que…a ver si nos aclaramos.

Por lo demás, que quede claro que, al final, se trata de un privilegio de caciques y no de indios. Vamos, que son los que dirigen los medios quienes deberán decidir si se planta o no al político de turno por no aceptar preguntas. No es de recibo que se cargue al pobre currito con semejante responsabilidad, a no ser que se trate de kamikazes con poco apego al trabajo.

Dicho todo esto,  la sensación es que se quiere vestir de urgencia nacional y requisito indispensable para la salud democrática lo que no pasa de ser un reclamación gremial. Muy respetable, eso sí, pero nada más.
Así que, recuerde el personal: sin periodismo no hay periodismo…y eso sí que no tiene vuelta de hoja.


Y Buenafuente vuelve con un manifiesto y nos dice que comamos arroz…

José María Íñigo ya lo anunció ayer por Twitter y hoy se ha confirmado la esperada noticia. ¡Albricias y carantoñas! ¡Que forme la guardia con arma corta! !Buenafuente ha vuelto a Twitter!

Pues eso: se acabaron las chufas y su cesto y el cómico vuelve por dónde solía, eso sí, con lo que él en su web llama un “Manifiesto”, que ya es darse aires, porque si nos tomamos la molestia de echar un ojo al diccionario de la Real Academia, vemos que un manifiesto es un  Escrito en que se hace pública declaración de doctrinas o propósitos de interés general.

Hombre, el interés es más particular que general, la verdad.  Vamos, el interés que tiene él de quedar bien después de su rabieta y de darle algo de empaque a su regreso. Y doctrinal sí que lo pretende ser, pero no lo consigue.

Es una mezcla de cosas. Desde verdades del barquero (Las redes sociales son importantes pero no son el centro del universo. Son una herramienta más de la revolución tecnológica) a los restos de la rabieta (Los periodistas (o lo que queda de ellos) están embobados con las redes. Utilizan las “entradas” como noticias (la mayoría de veces es mera cotidianidad) y no se molestan en confirmar o documentar. Una prueba más de la decadencia errática de la profesión) pasando por algunos tics de progre que está absolutamente forrado pero se permite la licencia de llamar a la revolución y decirle al personal lo que tiene que hacer (Hay que mover más el culo y menos el ratón del ordenador. ¿Hacen falta más ejemplos de revoluciones, de gritos populares por una sociedad más equilibrada?)

En definitiva: que no se espere autocrítica ni reflexión alguna sobre lo que hizo bien o mal en su entrevista con Sinde o en su espantá. El “Manifiesto” no es otra cosa que lo de mantenella y no enmendalla. Lo de siempre, vamos.

Eso sí, voy a coincidir con uno de los Principios Fundamentales de Buenafuente: mucho mejor un buen arroz con los amigos de verdad que dos horas en internet.

Pues sí señor. Incluso mucho mejor un café con un amigo que diez minutos leyendo manifiestos, qué quiere que le diga.


…y Buenafuente sigue con sus chufas

Hace justo una semana que Andreu Buenafuente se cabreó como una mona con el respetable de Twitter (vamos, que agarró el cesto de las chufas) y se largó. Desde entonces, se han producido varios hechos curiosos. De entrada , las posiciones públicas a favor y en contra de la reacción del paisano de Prim. En el bando de los partidarios de BFN, destaca Juan Cruz, que en su blog de El País le calificaba como “uno de los mejores entrevistadores de la televisión”, aseguraba que con la ministra Sinde había seguido su estilo habitual y soltaba la siguiente reflexión sobre el insulto en la vida en general y en Twitter en particular.

¿En qué sitio está escrito que el insulto no sea muestra de mala educación? ¿En qué lugar se dice que el insulto, como las descargas, tenga que ser también gratuito? ¿Dónde se dice que el insulto sea un argumento? A mi, como ciudadano, y como periodista, pero sobre todo como ser humano, la levedad alevosa del insulto, que prospera en las redes sociales casi en paralelo a la importancia que éstas van tomando, me parece un demérito de esta saludable invención democrática en cuya virtud todo el mundo puede responder instantáneamente a lo que se le propone. Todo el mundo, naturalmente, tiene ese derecho, pero ¿por qué ese derecho ha de ser un derecho malencarado? 

En la esquina contraria, otro bloguero de pro, Manuel M. Almeida, @mmeida, papá de “Mangas Verdes” que le dedica un artículo cuyo título no esconde demasiado: Ea, ea, ea, Buenafente se nos cabrea.  Queda claro que a Almeida no le parece aceptable la actitud de BNF ni en Twitter ni en la vida en general:

Desde luego, no son formas de estar en la Web 2.0, ni aun diría en la escena pública, en general. Las críticas, con base o no, van a estar ahí siempre. Si son irrespetuosas, se pueden ignorar. Si el interlocutor se torna en acosador incluso se puede bloquear. Pero si no son más que la expresión de ideas u opiniones más o menos fundamentadas, deben ser asumidas dentro de la diversidad y el derecho que nos confiere la libertad de expresión, precisamente uno de los mayores valores y virtudes de la Web 2.0. Y aún mejor, se puede contestar.

Y a todo esto, ¿el personal qué dice? Bueno, pues en la línea de lo publicado. En Twitter encontramos peticiones de fans, que imploran el retorno de su ídolo, ácidos comentarios sobre la mandíbula de cristal del humorista-entrevistador-periodista-showman y alguno que asegura al respetable que Andreu está de vacaciones y eso es todo.

Sea como sea, lo que me ha parecido más curioso y más revelador de cómo funciona la red esta del pajarito es que el amigo Buenafuente ha ganado más de 10 mil seguidores desde que anunció que se las piraba. De 377.000 (y pico) a 387.000 (y pico). En una semana, un 2’8 por ciento de aumento de fans y todo ello sin mover ni la ceja. Eso sí que es ganar batallas después de muerto y no lo del Cid…aunque al loro: BNF no ha cerrado su perfil. Simplemente no dice ni pío.

O sea que igual no está muerto, que está tomando cañas, ay leré lerele…


El cesto de las chufas de @Buenafuente

Cuando alguien se cabreaba mi abuelo decía que “había cogido el cesto de las chufas”. La verdad, no sé de dónde viene la frase y tampoco sé si es más o menos universal o de una zona determinada, pero lo cierto es que en mi casa se sigue utilizando.

Por eso, al ver esta mañana el mosqueo que se había agarrado Andreu Buenafuente con algunos tuiteros lo he tenido claro: ha cogido su particular cesto de las chufas.

Todo viene de la entrevista que @buenafuente le hace añoche en su programa a la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde. Ya se sabe que la Sinde no es precisamente el personaje más popular para mucha gente de las redes sociales y en Twiter más de uno y más de dos pulso a caldo a la ministra, a la entrevista y al propio Buenafuente. Cositas como estas (y seguramente también más bestias, aunque no he tenido tiempo de encontrarlas):

Lo cierto es que Buenafuente no se lo ha tomado demasiado bien y ha soltado esto por Twitter esta mañana:

Y así ha sido: se ha pirado y a estas horas no ha vuelto. En fin. Que cada cual tiene derecho a agarrarse los cabreos (el cesto de las chufas) que más le guste, pero se supone que Buenafuente ya es un tipo bregado en esto del Twitter que ha visto pelar las barbas de Bisbal, de Vigalondo, de Reverte y de algunos más. Sorprende un poquito que no haya puesto las suyas a remojar. Sorprende más que no tenga claro que “los exaltados” (un poco viejuno el término) no se van a “pirar” ni con agua caliente. Y van a seguir dándole cera, a razón de más cuanto más se queje. Esa es la fórmula que se ha empleado con cualquier famoso en Twitter y no es menester ser un entendido ni un “connaisseur” para saberlo.

Es de cajón que un tipo que tiene más de 378 mil seguidores en la red del pajarito tiene también muchos defensores y, efectivamente, han aparecido en buen número.

Así que lo mejor que podría hacer Andreu es respirar hondo, echarse un trago de lo que más le apetezca y tomárselo con deportividad. Aunque, como decía Pitigrilli, “no me den consejos baratos, sé equivocarme yo solo” (y tengo todo el derecho a hacerlo, añado yo)

Pues eso.


Recomendaciones de domingo: dos blogs

El domingo me parece un día estupendo para repasar blogs (o blocs, o cuadernos o como se les quiera llamar).

No hay demasiadas prisas y se puede encontrar el momento de degustar cosas notables, como estas dos que me voy a tomar el atrevimiento de sugerir.

El primero es de un amiguete que, como un servidor, cometió el error imperdonable de hacerse periodista. Lo malo es que él dice que sigue siéndolo, a pesar de los pesares. Es hombre que sabe mucho de muchas cosas, pero sobre todo de cine, novela negra y Barcelona. Como se trata de temas golosos y como además resulta que escribe muy bien (se nota que le ha dado a la prensa durante muchos años) la conclusión es simple: a seguirlo.

Se llama Antoni Capilla (Antoni Martínez Capilla, para más señas, @antonixcapilla en el universo paralelo de twitter) y su cuaderno, que tiene por nombre Con b de blog se encuentra en http://antonicapilla.wordpress.com . No se lo pierdan.

Y de un veterano a un joven con mucho empuje. Alberto López Marín se llama este hombre, al que encontrarán en la red del pajarito por @alopezmarin. Su blog se llama Corresponsal en la tierra y se encuentra aquí: http://elcorresponsalenlatierra.blogspot.com/ Sobre todo le da vueltas a temas de comunicación: radio, prensa, tele, internet, etc. Estas cosas que nos gustan a los cuatro descangallados del periodismo.

No tiene miedo a opinar y a equivocarse y eso tiene mucho mérito, en estos tiempos en los que todo el mundo quiere salvar su culo, nadar y guardar bien sequita la ropa.

Siempre da ánimos ver que la gente joven viene arreando con fuerza y ese es el caso de Alberto.

Pues nada, ya tienen lectura para el domingo. Que aproveche.

 


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